Cuencas 7 y 8: por qué estas obras no son promesas, sino proyectos en marcha

28.01.26 11:43:32

En Baranoa, la palabra “promesa” suele despertar escepticismo. Durante años, muchas obras se anunciaron sin llegar a materializarse. Por eso es necesario ser claros: las obras de las cuencas 7 y 8 no nacen como ofertas electorales ni como anuncios recientes. Son el resultado de un proceso técnico, administrativo y político que lleva años de trabajo verificable.

Un Problema real, identificado desde el territorio

La falta de alcantarillado en varios barrios de Baranoa no fue una percepción abstracta. Fue una realidad diaria: inundaciones, riesgos sanitarios y una deuda histórica con miles de familias. El punto de partida de las cuencas 7 y 8 no fue un discurso, sino la identificación concreta de ese problema en el territorio.

Un Problema real, identificado desde el territorio

No toda necesidad se convierte en proyecto. Para lograrlo, se requieren estudios técnicos, diseños, presupuestos, análisis ambientales y justificación social. Esta es la etapa donde muchas iniciativas se quedan en el camino. Las cuencas 7 y 8 sí superaron ese filtro. Fueron formuladas como proyectos estructurados, listos para ser evaluados por las instancias correspondientes.

Viabilización Técnica y Gestión Institucional

Un proyecto formulado aún no es suficiente. Debe ser socializado, defendido y viabilizado técnica y financieramente. En octubre de 2022, este proceso ya estaba en curso. Así lo evidenció el ex alcalde Roberto Celedón tras un encuentro con la entonces ministra de Vivienda, Catalina Velasco, junto a la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, y alcaldes del departamento. En esa reunión se socializaron formalmente los proyectos de alcantarillado de las cuencas 5, 7 y 8, y se solicitó apoyo para su viabilización técnica y financiera ante el Gobierno nacional. Esto demuestra que los proyectos ya estaban radicados y en proceso de evaluación.

Seguimiento y Trabajo Continuo, No Anuncios Aislados

El proceso no se detuvo ahí. En enero de 2023 se realizó una nueva mesa de trabajo, por invitación de la representante a la Cámara Jezmi Barraza Arraut y del diputado Sergio Barraza, nuevamente con el Ministerio de Vivienda.

En ese espacio se revisó el avance de los proyectos ya radicados, entre ellos la construcción de las redes de alcantarillado de las cuencas 7 y 8 en Baranoa, así como otros sistemas de saneamiento complementarios. No se trató de anunciar ideas, sino de evaluar el estado real de iniciativas en curso.

En ese espacio se revisó el avance de los proyectos ya radicados, entre ellos la construcción de las redes de alcantarillado de las cuencas 7 y 8 en Baranoa, así como otros sistemas de saneamiento complementarios. No se trató de anunciar ideas, sino de evaluar el estado real de iniciativas en curso.

Por qué no son promesas ni hechos aislados

Una promesa es una intención sin soporte técnico, sin recursos asignados y sin continuidad administrativa. Las cuencas 7 y 8 no encajan en esa definición.

Estos proyectos cuentan con formulación técnica, radicación formal, viabilización y años de gestión ante el nivel nacional. Pero, además, hoy existe un elemento clave que despeja cualquier duda: la nueva administración municipal ha confirmado públicamente que los recursos para su ejecución están garantizados.

Según información divulgada recientemente por medios regionales, la financiación de las obras de alcantarillado que beneficiarán a más de 20 mil habitantes ya está asegurada, lo que permite pasar definitivamente de la etapa de gestión a la de ejecución. Este anuncio no habla de intenciones futuras, sino de recursos disponibles y obras listas para avanzar.

Por eso, las cuencas 7 y 8 no son promesas recicladas ni anuncios de ocasión. Son proyectos que sobrevivieron al cambio de administraciones porque fueron bien formulados, correctamente gestionados y hoy cuentan con respaldo financiero para hacerse realidad.